(Poesía original de la cual derivó la letra de Guanuqueando)

 

Tumba la quena el sórdido paso
del hombre cotidiano
resisten los tolares el rayo del sol
apretado en su furia
carmín y quebradera.

 

Nada se le parece, todo se le iguala.
Es el contorno vital
de todo lo palpable
la forma recortada
de todo lo visible
el gesto duro entre la caña
y los labios.

 

Vientos de zampoñas huyen al desierto
donde el soberbio viaje
del cóndor resucita
un remolino se atreve
una antigua queja
ensancha los airampos.

 

Una vez más el hombre pasa
descifrando la fecha
de su nacimiento
carga la virgen de sal
sobre la huella cansada
en marcha consecuente.

 

Ventero de labios quebrados
ojos oscuros, saco estrecho
quenas que en el viento huyen
allá por las cumbres de Cabra Corral.

 

La tarde se hace distancia
rondando secretos de los antigales
atareadas voces, eternas cavidades
respiro del viento,  ese es tu respiro.

Humahuaca/ 1980


 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Security Code:

Featuring Recent Posts WordPress Widget development by YD